Diversidades: el orgullo en los colores de un arcoíris
Con mucha complicidad acordamos la temática de junio, o quizá, nunca estuvo en discusión. Más allá de un mes o de un día internacional, se trata de comprender el Orgullo LGBTIQ+ con la coherencia suficiente. En la edición Diversidades: el orgullo en los colores de un arcoíris, quisimos reforzar el respeto por las diversidades sexogenéricas y, con ello, desmitificar la sutil perversión tras palabras como tolerancia o minorías. Buscamos, sobre todo, recordar que el derecho a la salud, el derecho a la educación, el derecho a la identidad de género y el derecho a la vida y a la integridad personal nos pertenecen a todxs. Aquí, Agustín Reinoso entrevista al mítico Daniel Moreno, uno de los pioneros del drag queen en Ecuador. Además, Paola Cando habla sobre el maravilloso proyecto Seredanzas. Erika Torres hace un guiño a los 90 desde el humor y una marcada postura social. Para la sección Infancias, Amanda le escribe una carta muy curiosa a Jorge Dávila Vázquez, quien despeja su valiosísima duda. En este número nos aventuramos a incluir un Diccionario desde las sensibilidades absolutas de Pedro Gutiérrez, Doris Fajardo y Gerald Brito. Con poesía que punza nos acompaña Sebastián Berrezueta y, finalmente, John Machado nos regala un texto híbrido y bien logrado sobre la obra cumbre de C.S. Lewis.
Para ustedes, lectorxs nuestrxs, aunque la discriminación todavía sea sumamente palpable y cruel, esperamos que ese orgullo reflejado en el arcoíris sea también la alegría tras cualquier tormenta. Sostenemos la memoria histórica desde nuestra revista y desde nuestra Casa, que también son suyas. Por ustedes y por todos los corazones que buscaron un mundo más justo.
Monda & Lironda de la CCE Azuay.

Diversidades: el orgullo en los colores de un arcoíris. Reinterpretación de la iconografía cristiana sobre San Sebastián. / Modelo: Pedro Gutiérrez Guevara. / Fotografía e intervención de Juan Contreras.
CRÍTICA CULTURAL
Seredanzas […] pretende descentralizar el arte, llevarlo a lugares recónditos, combatir la soledad del aislamiento social en un espacio lúdico que va directo a la puerta de la casa, al parque del barrio o al hogar de los abuelos. Nos permite disfrutar de la danza minimalista y camaleónica que se adapta al espacio existente, ya sea un zaguán, un escenario, el corredor de la escuela, o los balcones que pueden convertirse en plateas y las ventanas que se transforman en vitrinas de arte.
Seredanzas y el arte del «conserve su distancia»
por Paola Cando
CRÍTICA CULTURAL
Comprábamos emborrajados con el billete de 5000 que tenía impreso el retrato de Juan Montalvo, y hasta nos quedaba cambio para comprar tazos y plastilina moco. Sin embargo, luego el dólar reemplazó al sucre y los centavos de dólar ecuatoriano, con los rostros de aquellos personajes, solo nos alcanzaban para un chupete «Pirulito».
Los niños ecuatorianos del 92 recordaremos esto…
por Erika Torres
ENTREVISTA
Lo lindo del arte drag y, especialmente del arte drag en Ecuador, es el hecho de que tenemos esta licencia —si cabe el término— de ser teatreros y seres humanos. Es darnos la oportunidad de mirarnos desde ese otro yo, de interpretar lo que le pasa al resto… y dejamos en evidencia cuán débiles somos como sociedad, cuán débiles somos como seres humanos: esto es lo que hace un drag.
Daniel Moreno: «El arte drag es anarquista y protestatario»
por Agustín Reinoso
ACADEMIA DESIDENTE
Si la heterosexualidad fuera «natural» no necesitaría trabajar tan duro para apuntalarse ni, peor aún, sentirse amenazada por lo no heterosexual, ¿no? El primer cuestionamiento que recuerdo haber tenido sobre mi sexualidad fue angustiante. Tenía siete u ocho años y escuché en las noticias que el SIDA mataba a hombres que sentían cosas por otros hombres. Esa noche no dormí, lloré. Al siguiente día tuve que ponerme el uniforme e ir a la escuela.
DICCIONARIO LGBTIQ+
por Pedro Gutiérrez, Doris Fajardo y Gerald Brito
INFANCIAS