Monda & Lironda

REVISTA AZUAYA ESPECIALIZADA EN CRÍTICA CULTURAL Y ESCRITURA CREATIVA

NÚMERO 17

MARZO 2024 | CUENCA, ECUADOR

Carta a Luciana Tamariz

Para esta edición, en la sección Infancias decidimos explorar el plano de la familia y darle una voz a la nostalgia de las niñas y niños que fuimos. Por eso le pedimos a Rosalía Muñoz Moreno que le escribiera a su hija, en el día de su cumpleaños número doce, y que le hablara sobre la vida, el paso del tiempo y crecer.

Mi amada hija Lucy:

¡Hoy cumples doce años! Tengo sentimientos encontrados y una felicidad inmensa de verte cada día más grande, inteligente, llena de sueños y metas en tu vida. Siento también nostalgia porque mi niña cada día se va despidiendo. Veo tu baúl de juguetes cerrado, tu bicicleta estacionada y eso me hace sentir que ahora tiene otros intereses.

Quiero que sepas, Lucy, que eres el mejor logro en mi vida, el amor más grande y la razón para levantarme todos los días. Hoy, que vas entrando en una nueva etapa y vas dejando tu niñez para convertirte en una pequeña mujer adolescente, quiero decirte muchas cosas y la primera es que siempre confíes en mí, nunca te sientas sola cuando tengas problemas o dudas, yo estaré aquí para ayudarte. Eres capaz de todo lo que quieras hacer en tu vida, no tengas miedo, no te pongas límites.

Quiero decirte que el mundo es tan grande y tienes mucho por conocer. Viaja mucho, Lucy, estudia y sé la mejor médica. La vida es muy compleja, cuando tengas días grises, solo recuerda que cada día tiene su propio afán. Todo pasa, mi amor, todo pasa.

Eres hermosa, valiosa, inteligente, cariñosa, estudiosa. Todo lo que eres me hace sentir muy orgullosa.

Mi amor, confía siempre en Dios y nunca pierdas la fe. «La fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve».

De niña yo nunca tuve fiestas de cumpleaños y quizá eso me duele mucho ahora que soy adulta. Pero quiero hacer lo mejor para ti, que siempre te sientas amada y especial. Este es un día para hacerte sentir lo importante que eres. Sopla muchas velas y recuerda que tu niñez siempre estuvo llena de colores, globos y tu familia cantándote en cada nuevo año de vida.

Gracias por escogerme en esta vida como tu mamita. Me hiciste una mujer fuerte y ¡tú! me enseñaste a creer en los milagros, porque tú lo eres.

Con mucho amor,

Rosy.

Te amo, mami. Gracias por siempre guiarme. Eres la mejor madre de este mundo. Sígueme guiando por el camino bueno. Desde chiquita me enseñaste a ser una niña buena y a tener buenos sentimientos. Agradezco que cada tarde pases conmigo. Gracias por siempre defenderme de todo.

Te amo,

Lucy.

Rosalía Muñoz Moreno. Tiene treinta y siete años, es mamá de Sebas y Lucy, tiene un perro-hijo, le apasiona la decoración de interiores, sobre todo de su hogar, y cuidar plantas, lo que le hace sentir que empieza a envejecer. Actualmente es empleada pública y ama lo que hace.

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