Monda & Lironda

REVISTA AZUAYA ESPECIALIZADA EN CRÍTICA CULTURAL Y ESCRITURA CREATIVA

NÚMERO 29

NOVIEMBRE 2025 | CUENCA, ECUADOR

Todo lo vivo tiene sed

Por: Lili Pañi Ochoa

Para arriba corre el agua,
para arriba corre el agua,
para abajo las piedritas,
para abajo las piedritas,
para arriba borbollones, sí…

Juan Cayambe

El 19 de julio de 2025, personas de Cumbe, Tarqui, Girón, San Gerardo y Cuenca caminaron hasta Kimsakocha, en una procesión organizada durante la Asamblea por el Agua y los Páramos. Esta convocó a comunidades, organizaciones sociales y la ciudadanía en general, para defender las fuentes de recarga hídrica amenazadas por el proyecto minero Loma Larga. Fotografía de Verónica Rosales, cortesía.

 

¡Yo también nací en cuna de oro!

Nunca me faltó maíz, fréjol, zambo ni zapallo. Vengo del reino de las semillas, del gran palacio de las montañas. Mi familia sabe del sol, de la luna, de las estrellas y del agua. Del agua que purifica, que alimenta y trasciende.

Lagrimita de la tierra es la vena latente de la existencia… Los guardianes no son desprevenidos muchachos del olvido: son la lluvia que se palpa en la neblina; son el páramo resistente; son la luz que se filtra, en cada amanecer, con el rocío.

En la laguna de los pájaros, no hay bruma absurda; hay un cúmulo de plumas limpiando el aire de violencias. En la altura, el cielo se compone de todo lo pesado que deja la vida y en los pies germinan los parcos suspiros de pureza.

 

Soy de agua rojigris, de ella vengo y a ella volveré. Con el soplo del aliento de mi madre eterna, hablando de sequías y ríos, donde las historias de duendes me abrazaban bajo la noche húmeda, hoy, intento recibir la estrella que se refleja en la gota y en las lágrimas que acrecientan el caudal.

Vivo del recuerdo de esa orilla del río, lanzando piedras, y de ella contándome a látigos sobre el camino que no para de recorrer, sobre el color profundo de las piedras en el fondo y de los cristales infinitos que no puedo ver.

Este río es de sangre viva, porque fluye en lo profundo de la conciencia, porque amar el río es dejar que su nombre siga su cauce, que la transparencia sea el espejo mismo de fluir en unión.

 

Este pulso del ser que se desliza sagrado: moja con la melodía del recuerdo y la memoria que se hereda con un sinfín de susurros, en la cúpula y sin destellos turbios, para no despertar a los ancestros que descansan. Respeto por el místico manto que envuelve el pasado, que no es tortura, sino memoria; que no es conquista, sino resistencia; que no es pertenencia, sino derecho.

Que los borbollones de las cuerdas en la montaña afinen con la fuerza viva de la cascada, con el amor del ser en cada paso, con el frío de los reflejos profundos y con el rastro de las manos en el barro que no deja de cimentar la historia.

Que nada se disipe; que el abrazo chorreado conduzca a la pureza del ser, a la conciencia. Porque todo lo vivo tiene sed. Porque no somos solo un corazón rociado de vida. Somos comunidad renaciente que se derrite en la corriente de las calles, para reconocernos humanos otra vez…

Lili Pañi Ochoa. Es una gestora cultural con una gran pasión por las manifestaciones artísticas. A lo largo de su trayectoria, ha participado en la organización y producción de diversas exposiciones, publicaciones poéticas y eventos culturales que han fortalecido la presencia del arte en su comunidad. Además, es aficionada de la escritura, por lo que ha promovido proyectos colectivos que buscan difundir la creatividad local. Desde la gestión cultural, trabaja con entusiasmo, para seguir impulsando el desarrollo y la promoción del arte en su entorno.

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