Discapacidad: no todo es superación
Según el censo de 2022 (INEC), en Ecuador, 7 de cada 100 personas de 5 años o más viven con al menos una dificultad funcional permanente (movilidad, cuidado personal, comunicación, audición, visión o cognición). Asimismo, las estadísticas muestran que, según se envejece, aumenta el número de gente que necesita de cuidados y apoyo para participar de la vida cotidiana (llega al 33,1 %, entre los 75 y 79 años, y al 57,6 %, entre los 85 o más). Además, es innegable la intersección que existe entre pobreza y discapacidad, debido al acceso limitado a condiciones laborales óptimas, educación, infraestructura y salud adecuada o de calidad. Las poblaciones con discapacidad todavía se aíslan ante la incomprensión de sus códigos (como quienes se comunican con la lengua de señas ecuatoriana), la falta de infraestructuras, la ausencia de políticas de cuidados o los discursos y expectativas que los encasillan entre la condescendencia o la superación. Por eso, para nuestra trigésima edición, la primera del 2026, quisimos hablar sobre discapacidad.
Abrimos este número con una Crítica Cultural en la que Gabriela Chiriboga reflexiona sobre la importancia que le seguimos dando a las marcas corpóreas y cómo eso responde a una mirada «productivista que valora y premia lo económicamente rentable, lo estéticamente bello y deseable, lo políticamente correcto». Para la entrevista de este mes, Jacinta Aguirre Abad se juntó con Kathe Astudillo, comediante de stand up y activista por los derechos de las personas con discapacidad; ambas hablaron sobre el poder del humor para naturalizar la existencia de otros cuerpos. En Academia Disidente, Karina Marín explora la deuda que tenemos con quienes hemos conocido, no por su nombre, sino por el porcentaje de discapacidad impuesto por el aparato estatal. En Literatura, José Boroto nos explica cómo entender a un cerebro que vive con déficit de atención e hiperactividad. En Plataformas Digitales, Marcelo Cruz reseña la comedia argentina División Palermo y analiza cómo su humor afilado y necesario sirve para burlarse de la inclusión forzada y de quienes la ejercen. Para Infancias, la niña lectora Irene Martínez le escribe una carta a la escritora Lina Vintimilla, ambas conversan sobre la importancia de una empatía más sensible, que se base en la curiosidad y la esperanza.
En esta edición, nuestros colaboradores y colaboradoras escriben sobre sus experiencias como personas con discapacidad o como sus cuidadores. Cada texto pone sobre la mesa una cuestión esencial, como dice Karina Marín, todas y todos les debemos «a esas personas dejar de decir el porcentaje [de discapacidad]. Les debemos el reconocimiento de sus nombres», de sus historias y de los aspectos más trascendentales de su identidad. Solo cuando dejemos de mirar las marcas, que atraviesan ciertos cuerpos y sus experiencias, seremos capaces de construir una provincia más sensible que les ofrezca a estas personas no solo empatía, sino el derecho a bajarse del pedestal donde los hemos colocado, para que al fin puedan conocerse, equivocarse, alegrarse, sufrir, ganar, perder o vivir en términos propios. ¡Pasen a leer!
Monda & Lironda de la CCE Azuay

La serie Ex Lorenzo Ponce de la fotógrafa cuencana Fabiola Cedillo explora las dinámicas humanas dentro del Instituto de Neurociencias (Ecuador) o antiguo hospital psiquiátrico Lorenzo Ponce. A través de retratos de pacientes, médicos, visitantes y autorretratos, desdibuja las líneas que separan a quienes conviven en esta institución, poniéndolos frente a la cámara sin etiquetas ni jerarquías. Así, cuestiona las nociones de normalidad y enfermedad, y reflexiona sobre la importancia de la comunidad y la aceptación. Fabiola nos invita a preguntar si la «locura» es en realidad un fenómeno individual o el reflejo de un contexto social que rechaza la diferencia. Imagen intervenida por Juan Contreras.
CRÍTICA CULTURAL
Reducir nuestra existencia a lo que nuestros cuerpos muestran y a lo que son capaces o no de hacer, no solo responde a una lógica productivista que valora y premia lo económicamente rentable, lo estéticamente bello y deseable, lo políticamente correcto, sino que, además, nos ciñe cruelmente a una materialidad que no hemos escogido».
Los cuerpos y las marcas
por: Gabriela Chiriboga Herrera
ENTREVISTA
Todas las personas tenemos una parte que no nos gusta, que queremos ocultar, que queremos disimular, que nos da vergüenza. El stand up nos permite hablar justo de eso. […] Nos ayuda a mostrarnos tal como somos. Te sientes menos vulnerable porque puedes decirlo en voz alta y sacar esos miedos…, aprender a reírte de ellos».
Kathe Astudillo: «Reírte de ti misma, eso es muy sanador»
por: Jacinta Aguirre Abad
ACADEMIA DISIDENTE
El Estado ecuatoriano […] le debe a esas personas dejar de decir el porcentaje. Les debe el reconocimiento de sus nombres […]: Juan, detenido por la Fuerza Pública y luego abandonado en una plaza, muy lejos de su comunidad, durante el paro nacional de 2025; Marco Oto, el muchacho con discapacidad que cayó del puente de San Roque, acorralado por policías que reprimían a manifestantes durante el paro nacional de octubre de 2019, de quien los medios de comunicación también publicaron el grotesco porcentaje…
El nombre, ante todo
por: Karina Marín
LITERATURA
Descubrí que la vida laboral, para alguien como yo, es menos la rutina cansina […] y más como un eterno videojuego de supervivencia: mantener la atención mientras suena el celular de un colega, le llega un correo al de finanzas o alguien pregunta si ya entregaste el informe (¿qué informe?) […]. Con el tiempo entendí que no era vago, como me dijo el profe de quinto [...]. Era mi cabeza corriendo más rápido que mi cuerpo y en una dirección opuesta a la que el mundo quería que fuera».
Manual de instrucciones para un cerebro que vino sin manual
por: José Boroto
PLATAFORMAS DIGITALES
Las aventuras de la guardia nos ponen frente a una buena dosis de humor negro, sólidamente establecido por el contexto de la historia e interacción de los personajes. División Palermo no cae en lugares comunes, se ríe de ellos y nos muestra cómo el humor sigue siendo una lanza muy afilada —si se sabe usar— para cuestionar al entorno que margina y excluye.
División Palermo, el humor sigue siendo una lanza muy afilada
por: Marcelo Cruz
INFANCIAS