Monda & Lironda

REVISTA AZUAYA ESPECIALIZADA EN CRÍTICA CULTURAL Y ESCRITURA CREATIVA

NÚMERO 34

OCTUBRE 2026 | CUENCA, ECUADOR

Pandemia y todos los miedos juntos

Cuando se espera a la guagua con amor, consentimiento, posibilidades y un deseo legítimo, vale la pena la celebración en medio del caos que es la vida. Sean bienvenidos, entonces, a festejar la llegada de una guagua verdaderamente deseada: la revista digital Monda y Lironda que, si bien encontró vientre en la Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo del Azuay, será el espacio de todas y todos los que creemos en la necesidad de un lugar seguro para compartir la escritura creativa y la crítica cultural desde la diferencia o la convivencia armónica, que bien podrían ser sinónimos si así lo quisiéramos.

Y aunque el premonitorio Charly lo haya sabido desde siempre: «Cada cual tiene un trip en el ‘bocho’, difícil que lleguemos a ponernos de acuerdo», todavía nos atrevemos a confiar en un virus como el maestro de los tiempos más violentos y confusos. Esta es la razón por la que la primera edición de esta niña, que esperamos se convierta pronto en una adulta que camine por sí sola, aborda la temática «Pandemia y todos los miedos juntos», como una forma de adentrarnos en puntillas a un año más en el que seguimos aprendiendo a convivir con la incertidumbre, pero también con la resistencia. En este número, Josué Durán Hermida escribe una crítica aguda sobre la Bienal de Cuenca, planteada más allá de la corrección política, la contemplación y los anhelos desde el fin del mundo. María José Machado nos cuenta acerca del transitar de un cuerpo en medio de la pandemia y cómo ha logrado sobrevivir de la mano de la gestión cultural, los recuerdos que lastiman y el amor como respuesta. En la sección Infancias, José Julián, un niño de ocho años, le escribe una carta desde la fantástica posibilidad de los sueños a la autora Lina Vintimilla, quien le responde con la misma dosis de ternura. Para asimilar los procesos de duelo o de la muerte como un ritual tenemos la mirada antropológica de Rosa Inés Padilla. Nos encontramos además con la presencia de un saxofonista que le devuelve el aliento a un grupo de vecinos confinados, una historia contada en la estupenda voz narrativa de Santiago Vizcaíno. Y con el humor de siempre, de vuelta al ruedo, está José Boroto, con una reseña que se atreve a mirar a los superhéroes, la adolescencia y la vida adulta desde una postura cero light. Finalmente, Jorge Aguilar le hace un homenaje a la escena rockera cuencana que si quisiera, podría usar como epígrafe una de las canciones del Más Querido de la música popular: «En vida que me quisieras, de muerto, ya para qué». Razones nos sobran para, en esta edición, abrazar el recuerdo, el fuego intenso que solo muta y no doblega, de cuatro músicos eternos: Esteban el Loquito Íñiguez, Cristian Loco Flores, Juan Diego Tamariz y Mauricio Hernández. Pero también se la dedicamos al poeta manabita Pedro Gil que en cualquier espacio estará burlando a la muerte, pues aunque la vida queme, lastime, desgarre, nos aferramos a ella como el sueño de un niño que mira al cielo.

Pasen a leer y juntos sobrevivamos a nuestros miedos.

Monda & Lironda de la CCE Azuay.

Pandemia y todos los miedos juntos. Imágen intervenida por David Riera.

CRÍTICA CULTURAL

Ser mujer en un país como Ecuador es vivir con esa sensación extraña, escalofriante, de saber que hay peligro hasta en los lugares que se suponen más seguros: la casa, la universidad, la oficina, una escuela de policía.

La luz y el fuego de Ninari no están solamente en sus nombres, sino en sus genes. Su madre María Laura Santillán y su padre Luis Fernando Chimba fundaron la escuela intercultural bilingüe Yachay Wasi en Quito, soñaron con otra educación posible para sus hijos y para los niños de las comunidades.

Sin duda alguna, las garantías sobre el diálogo intercultural están en constante disputa, tanto con los actores externos como al interior de los propios pueblos. Existen, digamos, elementos que nos desafían a no romantizar el diálogo intercultural, pero tampoco a prescindir de él.

LITERATURA

Yo, oficinista de cuello blanco, el bicho raro del asiento trasero, aferrado al maletín y con una corbata estrangulando política y correctamente la manzana de Adán, este octubre abordé la línea nueve con destino al enrejado...

La Línea Nueve
por: Juan Paulo Rubio

PLATAFORMAS DIGITALES

Hoy, reconozco que la resistencia no puede consistir en escrachar a un español que, como cualquier otro migrante, habita tierras andinas. No se puede drenar la rabia de todo un proceso de colonización y mestizaje, contra una persona (por el solo hecho de tener un gentilicio). 

INFANCIAS

El poema que más me gustó fue «Hormiguita panadera», porque la hormiguita es muy trabajadora y también, porque me gusta el pan.

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