Monda & Lironda

REVISTA AZUAYA ESPECIALIZADA EN CRÍTICA CULTURAL Y ESCRITURA CREATIVA

NÚMERO 33

AGOSTO 2026 | CUENCA, ECUADOR

El ecosistema editorial ecuatoriano: de buenas intenciones está empedrado el infierno

Aunque en el 2025 se formuló la Política Nacional de Fomento a la Lectura, la Oralidad y Acceso al Libro de Ecuador, también vivimos, entre otras cosas: la desarticulación del Ministerio de Cultura y Patrimonio; la suspensión y consecutiva cancelación de la FIL de Cuenca; y la cancelación de la FIL de Quito 2026 —por parte del Municipio de la capital y como consecuencia de la reforma Cootad— y su resurrección inmediata —por parte del Viceministerio de Cultura y Patrimonio, que pretende cobrar un dólar de entrada—. Mientras tanto, quienes conforman el ecosistema del libro en Ecuador resisten, porque la lectura y escritura son una necesidad social ineludible. Por eso, para nuestra edición número 32, quisimos hablar de las y los trabajadores del libro, las y los lectores, y de lo que arriesgamos cuando renunciamos a la lectura y la escritura.

Abrimos esta edición con dos críticas culturales: Galo Pineda presenta tres provocaciones en las que arremete contra los vicios del sector literario; mientras Issa Aguilar Jara nos invita a que dejemos de ignorar los pactos patriarcales que caracterizan al «mundillo cultural». Para la entrevista de este mes, Eduardo Varas C. se juntó con el editor, librero y gestor cultural, Germán Gacio Baquiola, quien, luego de varios meses de silencio y de su retirada de la militancia, expone su perspectiva sobre los retrocesos que enfrenta el ecosistema editorial. En Academia Disidente, Camila Corral Escudero reivindica la edición lenta, coherente, sustentable y colectiva que realiza la mayoría de editoriales independientes de nuestro país. En Literatura, Alexander Ávila Álvarez nos narra un día en las oficinas de un medio de comunicación impreso en la Amazonía. En Plataformas Digitales, Andrea Rojas Vásquez reflexiona sobre la gestión de proyectos como BiblioAzuay, una biblioteca móvil dirigida a los niños, niñas y adolescentes de la ruralidad, y cómo sirve para combatir la centralización del acceso a la lectura. Para Infancias, la niña Geovanna Cáceres lee Así terminan las historias, otro lanzamiento infanto-juvenil de la Sede Nacional de la Casa de las Culturas (2025), y le escribe una carta a su autor, Armin Alfonso Soler. En este intercambio epistolar, ambos diseccionan los cuentos que componen la obra, a través de pistas que invitan a la lectura y relectura.

En esta edición, nuestros colaboradores y colaboradoras no se guardan nada. No solo identifican lo que amenaza a este ecosistema, sino que miran directo a los ojos de los depredadores, con la valentía que se necesita para salvaguardar a los sobrevivientes: esos trabajadores que insisten en las ediciones lentas; los proyectos que luchan para garantizar el acceso y circulación de libros en las comunidades que nos alimentan; o las mujeres que crean «bandadas de pájaros, sólidas y organizadas, para protegerse». Ignorar o negar las podredumbres que amenazan al ecosistema editorial del Ecuador parecería una constante que debería llevar a preguntarnos, como hace Andrea Rojas Vásquez: «¿a quién podría beneficiarle que, en un momento tan crítico, solo la gente capaz de pagar pueda leer?».

Monda & Lironda de la CCE Azuay

Juan Contreras intervino la ilustración de David Riera, elaborada con imágenes libres de derechos y una foto de Jaime Villavicencio, que muestra la librería de publicaciones usadas: BibliosMauricio.

CRÍTICA CULTURAL

Delgado como una hoja de papel, se escurrió hasta el subsuelo de la Escuela Central [...] ubicó las tuberías recién colocadas y sembró ahí una trizadura. Como el demonio disfruta de toda clase de promesas y acuerdos truculentos, hizo un pacto consigo mismo, para ver si alguien lograba distribuir los miles de libros […]. Puesto que, seis años después, la susodicha bodega seguía ocupada [...], hizo estallar la tubería por la noche".

…los músicos, los escritores, los trabajadores de la cultura, en general, que le echan la pelotita a la justicia invisible de este país, son los mismos que se rasgan las vestiduras y salen a las calles para, en nombre del arte y la izquierda, pelear contra el régimen. Recuerden, amiguitos, que los feminismos también atraviesan su izquierda y viceversa".

Estamos en un claro retroceso […]. Se había logrado que se inyecten fondos al sistema del libro, ahora no hay fondos. Ni hablemos del tema de las bibliotecas ni del Plan Nacional del Libro, que había conseguido mover algo, pero ya no existe. Lo que está mirando el sector es cuando le tocan el bolsillo […]. Que no hubiera Feria del Libro de Cuenca en el 2025 y en el 2026, ¿no le importa a nadie?".

…construir publicaciones lúcidas: libros capaces de sostener ritmos coherentes, ritualizados, hechos con soberanía artística, situados, sustentables, cuya elaboración entraña en sí misma un acto político. Buena parte de la producción editorial independiente ecuatoriana se mueve precisamente en esa zona de actividad artística, experimental y colectiva que suele quedar fuera del campo de visión de los indicadores.

LITERATURA

Compartimos la misma pasión: apostar por las malas ideas. Él, al montar un semanario impreso en medio de la Amazonía, en plena primavera de las redes sociales; y yo, al fundar una editorial en un país donde se respeta más a un narco o a un youtuber…".

Cosas de poetas
por: Alexander Ávila Álvarez

PLATAFORMAS DIGITALES

BiblioAzuay ha trabajado con más de 30 mil niños, niñas y adolescentes, recorriendo casi todos los cantones y el 98 % de las parroquias rurales del Azuay […] la idea era sumar carnetización electrónica y sistemas de préstamo en línea. Sin embargo, «No tenían acceso a […] internet» […] la lectura está atravesada por limitaciones geográficas y las condiciones materiales de acceso al libro siguen siendo frágiles, desiguales y casi siempre insuficientes.

Leer es siempre una labor de detectives, porque intentamos adivinar lo que quiso expresar el autor o la autora. A veces nos resulta más sencillo; otras, requiere volver al libro, juntar nuevas ideas, plantear hipótesis e ir descartando las que no se sustentan en los hechos del relato. A mí me encanta leer así, me resulta muy divertido".

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